Vivienda: el derecho humano que aún desafía a la legalidad

La vivienda es la base de la dignidad humana, la salud y la intimidad. Instrumentos internacionales, desde la Declaración Universal de Derechos Humanos hasta el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, la reconocen como un componente esencial del nivel de vida; sin embargo, en México, su ejercicio efectivo sigue siendo una tarea pendiente que exige un análisis profundo. El Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales ha sido enfático: la vivienda no debe interpretarse restrictivamente, sino como una garantía de acceso a otros derechos, como el agua y la salud. Bajo esta óptica, un aspecto crítico que el Estado mexicano ha descuidado es la seguridad jurídica de su tenencia. Este concepto protege a familias y comunidades contra desalojos, hostigamiento y amenazas; es el escudo necesario para evitar la expulsión de hogares sin el debido proceso. Hace unos meses se publicó un artículo sobre cómo el Plan de Política Criminal para 2026 presentaba un proyecto para ofrecer respuesta