Voz de la unidad

México está atravesando uno de sus momentos más dramáticos. La dificultad de sus circunstancias se define por los factores de su realidad más inmediata: elecciones internas y tensiones en el exterior. A la par de que celebraremos las elecciones más reñidas desde hace 18 años, en las que los resultados parecen ser determinantes para el futuro mexicano y donde la sociedad estará evaluando la política mexicana que se desarrolló desde la alternancia en el poder, la política internacional sufre los caprichosos embates del norte, militarizando la frontera y amenazando con frenar uno de los tratados internacionales que resulta central para la economía nacional. Los tiempos no son fáciles y la sociedad mexicana lo sabe. El debate interno se vuelve cada vez más encarnizado y la relación con el mandatario estadounidense cada vez más confusa. No la relación con su pueblo, con aquellos a quien él representa, pues el pueblo estadounidense, en su inmensidad, siempre ha sido amigo de México y lo seguirá siendo. En medio de