El ser mexicano tiene un cariz camaleónico, no importan las adversidades ni las desilusiones vividas años antes, cada mundial, irresolublemente, reaparece la ilusión de llegar más lejos del cuarto partido. La afición de México es ejemplar no solo por su ingenio sino por la capacidad que tiene de tomar las principales avenidas, inventar porras, volar por el aire, bailar, mojarse y resistir. La manera apasionada como se vive cada partido es la oportunidad de ver reflejado, en cada pase, gol, falta, esas ganas que se tienen de ser. La necesidad de rebasar los límites autoimpuestos, de demostrarse y demostrarle a los otros que es posible ir más allá del quinto partido. La ilusión aparece y nada frena los sueños construidos en el imaginario colectivo. México contra Ecuador estaba llamado a ser un partido cerrado, donde esta selección sufriría para avanzar, los equipos de Conmebol, históricamente, se la han complicado a los de Concacaf. Había quienes pensaban que se llegaría a los tiempos extras y quizá a los te
¿Y si sí?
El ser mexicano tiene un cariz camaleónico, no importan las adversidades ni las desilusiones vividas años antes, cada mundial, irresolublemente, reaparece la ilusión de llegar más lejos del cuarto partido. La afición de México es ejemplar no solo por su ingenio sino por la capacidad que tiene de tomar las principales avenidas, inventar porras, volar por el aire, bailar, mojarse y resistir. La manera apasionada como se vive cada partido es la oportunidad de ver reflejado, en cada pase, gol, falta, esas ganas que se tienen de ser. La necesidad de rebasar los límites autoimpuestos, de demostrarse y demostrarle a los otros que es posible ir más allá del quinto partido. La ilusión aparece y nada frena los sueños construidos en el imaginario colectivo. México contra Ecuador estaba llamado a ser un partido cerrado, donde esta selección sufriría para avanzar, los equipos de Conmebol, históricamente, se la han complicado a los de Concacaf. Había quienes pensaban que se llegaría a los tiempos extras y quizá a los te