¡Ya basta! Docentes y clanes allegados cobijados por la ignominia e ignorancia no pueden seguir lacerando la dignidad del pueblo chiapaneco. En los rincones de Chiapas se habla en voz alta de los abusos de sectores del magisterio. Una voz iracunda les reclama por dejar a miles de niños sin educación, por violentar a las Instituciones, por negarse a ser evaluados en sus propios conocimientos como profesores, por provocar la quiebra de cientos de comercios, por incomunicar al estado, por destruir el patrimonio de empresarios, por violentar la vida pacífica de un pueblo trabajador que en otros tiempos veía en los profesores a líderes sociales. Hoy poco queda del respeto de otros tiempos hacia los profesores. Quienes han cambiado y unificado sus interés distantes de la educación, ahora más cercana a la violencia y terquedad en franca búsqueda del interés personal, aun cuando en el camino se violen los derechos y humillen a sus semejantes. Es el caso de seis maestros adultos –dos mujeres y cuatro hombres— que ocu
¡Ya basta! Voz ciudadana repudia agresiones
¡Ya basta! Docentes y clanes allegados cobijados por la ignominia e ignorancia no pueden seguir lacerando la dignidad del pueblo chiapaneco. En los rincones de Chiapas se habla en voz alta de los abusos de sectores del magisterio. Una voz iracunda les reclama por dejar a miles de niños sin educación, por violentar a las Instituciones, por negarse a ser evaluados en sus propios conocimientos como profesores, por provocar la quiebra de cientos de comercios, por incomunicar al estado, por destruir el patrimonio de empresarios, por violentar la vida pacífica de un pueblo trabajador que en otros tiempos veía en los profesores a líderes sociales. Hoy poco queda del respeto de otros tiempos hacia los profesores. Quienes han cambiado y unificado sus interés distantes de la educación, ahora más cercana a la violencia y terquedad en franca búsqueda del interés personal, aun cuando en el camino se violen los derechos y humillen a sus semejantes. Es el caso de seis maestros adultos –dos mujeres y cuatro hombres— que ocu