Acusan a vigilante de complicidad en robos

Las águilas son libres. Remontan el vuelo a las alturas. Pero los habitantes del fraccionamiento Las Águilas, en Tuxtla Gutiérrez, no pueden emular a esta ave. Se sienten aprisionados por la inseguridad. Han sido objetos de continuos robos a sus autos, sus casas y su persona. Y el enemigo al parecer está dentro de casa. Un hecho reciente así lo prueba. A un vecino le intentaron robar su taxi. Pero reaccionó y detuvo a un facineroso. La mujer no esconde su emoción. Está muy molesta. Y cómo no, si considera que el enemigo ha estado "durmiendo, comiendo y viviendo" con ellos. Y hasta le pagan. Se refiere al vigilante de la colonia, o al menos de esa calle. "No sé su nombre, solo sé que el muchacho detenido lo señaló como el que les ayuda en sus fechorías y eso me enchila", dice. Cuenta que hace dos días, un vecino de la calle Águila Blanca estacionó su taxi tipo Tsuru con número económico 1860 y placas de circulación 7282-BHE. Mientras comía y descansaba un poco, escuchó un ruido en la calle. Al asomarse, dentro