Dos trabajadores de una empresa de huevos fueron víctimas de un asalto a mano armada, en donde los delincuentes lograron llevarse la cantidad de 40 mil pesos en efectivo y la unidad de la empresa en la que se transportaban. El hecho fue registrado alrededor de las 15:25 horas, cuando elementos de la Policía Municipal y Estatal arribaron a la avenida Ocosingo de la colonia Buena Vista, cerca de Vida Mejor, en la zona oriente norte de la capital del estado. En el lugar se informó que minutos antes se desplazaban en la zona poniente cuando fueron interceptados por tres sujetos, quienes a punta de pistola los obligaron a entregarles la cantidad de 40 mil pesos en efectivo que habían obtenido de la distribución de huevos en las tiendas abarroteras. Para evitar resultar malheridos, estos accedieron y entregaron el monto y además los facinerosos exigieron la unidad Nissan donde llevaban la mercancía en la que lograron escapar. De inmediato los empleados dieron parte a las oficinas, quienes comenzaron a rastrear el G
Asaltan a repartidores de huevo; les quitan 40 mp
Dos trabajadores de una empresa de huevos fueron víctimas de un asalto a mano armada, en donde los delincuentes lograron llevarse la cantidad de 40 mil pesos en efectivo y la unidad de la empresa en la que se transportaban. El hecho fue registrado alrededor de las 15:25 horas, cuando elementos de la Policía Municipal y Estatal arribaron a la avenida Ocosingo de la colonia Buena Vista, cerca de Vida Mejor, en la zona oriente norte de la capital del estado. En el lugar se informó que minutos antes se desplazaban en la zona poniente cuando fueron interceptados por tres sujetos, quienes a punta de pistola los obligaron a entregarles la cantidad de 40 mil pesos en efectivo que habían obtenido de la distribución de huevos en las tiendas abarroteras. Para evitar resultar malheridos, estos accedieron y entregaron el monto y además los facinerosos exigieron la unidad Nissan donde llevaban la mercancía en la que lograron escapar. De inmediato los empleados dieron parte a las oficinas, quienes comenzaron a rastrear el G