Un monto cercano a los 40 mil pesos, fue el botín que se llevaron dos sujetos armados tras asaltar un consultorio en el primer cuadro de la ciudad. La policía buscó a los delincuentes pero no logró dar con su paradero. Dinero en efectivo, una cadena de oro y un equipo telefónico , fue lo hurtado por dos pistoleros tras sorprender a la empleada. Los facinerosos se dieron a la fuga corriendo con rumbo desconocido y sin que nadie pudiera evitarlo. A través de una llamada de auxilio al número de emergencias 911, operadores del Centro Estatal de Comando, Control, Comunicación y Cómputo e Inteligencia (C4i) recibieron el reporte sobre un asalto a mano armada. El asalto ocurrió alrededor de las 18:15 horas del día viernes, en el consultorio médico del doctor Carlos Álvarez Pérez, que se localiza en el inmueble marcado con el número 1142 de la 2a avenida Norte entre 10a y 11a calle Poniente, en Tuxtla Gutiérrez. Se precisó que los dos sujetos llegaron con las armas de fuego desenfundadas y encañonaron a la recepcioni
Asaltantes huyeron con 17 mil pesos, una cadena y un celular
Un monto cercano a los 40 mil pesos, fue el botín que se llevaron dos sujetos armados tras asaltar un consultorio en el primer cuadro de la ciudad. La policía buscó a los delincuentes pero no logró dar con su paradero. Dinero en efectivo, una cadena de oro y un equipo telefónico , fue lo hurtado por dos pistoleros tras sorprender a la empleada. Los facinerosos se dieron a la fuga corriendo con rumbo desconocido y sin que nadie pudiera evitarlo. A través de una llamada de auxilio al número de emergencias 911, operadores del Centro Estatal de Comando, Control, Comunicación y Cómputo e Inteligencia (C4i) recibieron el reporte sobre un asalto a mano armada. El asalto ocurrió alrededor de las 18:15 horas del día viernes, en el consultorio médico del doctor Carlos Álvarez Pérez, que se localiza en el inmueble marcado con el número 1142 de la 2a avenida Norte entre 10a y 11a calle Poniente, en Tuxtla Gutiérrez. Se precisó que los dos sujetos llegaron con las armas de fuego desenfundadas y encañonaron a la recepcioni