El hombre debería estar tirado, pero está de pie. Debería estar quejándose, pero sonríe y hasta bromea con los policías. Debería molestarse con el cafre que lo atropelló... pero lo perdona. Y hasta manda saludos al periódico que publicará su incidente. Es don Víctor. Es un hombre diferente. Son las 07:50 horas. Aunque temprano, el sol ya quema. Y también deslumbra a quienes circulan de poniente a oriente, pues los rayos que caen oblicuos restan visibilidad. Pero el chofer del colectivo 1413, placas 385129-B, no puede pretextar esto. Él va con su unidad de transporte público, de norte a sur en el bulevar Andrés Serra Rojas. Luego, al llegar al crucero de la Diana Cazadora dobla a la derecha para seguir sobre el bulevar Ángel Albino Corzo. Y no es por falta de visibilidad, sino por carencia de precaución, que el chafirete se pega mucho a la orilla y embiste a la bicicleta que circula adelante de él. No es raro. Casi nadie respeta a los motociclistas y cilcistas en Tuxtla Gutiérrez. Los particulares se sienten con
Atropellado por colectivo, sonríe y perdona
El hombre debería estar tirado, pero está de pie. Debería estar quejándose, pero sonríe y hasta bromea con los policías. Debería molestarse con el cafre que lo atropelló... pero lo perdona. Y hasta manda saludos al periódico que publicará su incidente. Es don Víctor. Es un hombre diferente. Son las 07:50 horas. Aunque temprano, el sol ya quema. Y también deslumbra a quienes circulan de poniente a oriente, pues los rayos que caen oblicuos restan visibilidad. Pero el chofer del colectivo 1413, placas 385129-B, no puede pretextar esto. Él va con su unidad de transporte público, de norte a sur en el bulevar Andrés Serra Rojas. Luego, al llegar al crucero de la Diana Cazadora dobla a la derecha para seguir sobre el bulevar Ángel Albino Corzo. Y no es por falta de visibilidad, sino por carencia de precaución, que el chafirete se pega mucho a la orilla y embiste a la bicicleta que circula adelante de él. No es raro. Casi nadie respeta a los motociclistas y cilcistas en Tuxtla Gutiérrez. Los particulares se sienten con