Bala golpea a niña en Caña Hueca

La risa se convirtió en llanto. La ola de felicidad derivada del juego infantil, se tornó en mueca de dolor. La niña jugaba en el centro deportivo y recreativo Caña Hueca, cuando una bala de atletismo dio contra su pecho. Ella perdió el conocimiento. El entrenador del culpable que lanzó la bola de acero, perdió la brújula desde hace tiempo. La noche del lunes, Marcela Mejía, de 11 años, jugaba cerca de la pista de tartán, en el centro deportivo y recreativo Caña Hueca. Ella es autista. De repente se desvaneció. Los presentes corrieron a su lado. Cerca de ella hallaron una bala de atletismo. Es que cerca de ahí, indebidamente entrenaban alumnos de Manuel Monjaraz, instructor de running, quienes lanzaban el objeto metálico de unos cinco kilos, con todas sus fuerzas. Primeros auxilios Debido a la falta de pericia y de precaución, el proyectil dio en pleno pecho de la menor que jugaba desprevenida. La derribó y privó del conocimiento. Por fortuna en la pista de tartán corrían los doctores Karlos Gutiérrez y Alici