El tiempo no es problema para ellos. Saben esperar y eligen la hora "pico", en el Centro de la ciudad capital. Con calma, sigilo, habilidad, roban a peatones, de preferencia mujeres. No utilizan armas ni violencia. Son los que integran la banda "Del Contador". Ayer cayeron dos de ellos pero no hubo denuncia formal. Regresarán a la calle. "Reloj detén tu camino", se oye en un negocio sobre la 2ª Sur y 6ª Poniente de Tuxtla Gutiérrez. Son los Pasteles Verdes que cantan. El reloj de la catedral San Marcos anuncia que son las 14:00 horas. Hora "pico". Hora del tráfico, el estrés, la ansiedad. Hora de las carreras. Algunos salen del trabajo, otros de la escuela. Muchos van a casa para comer algo. Es también la hora de actuar para los que integran la banda "Del Contador". Dispersos en tres puntos, acechan a la víctima. Eligen a una mujer que lleva un bolso colgado en el hombro derecho. Un policía pie a tierra los observa. Y espera atraparlos en flagrancia. El hombre, con manos de seda abre el bolso, pero cuando m
Caen dos de la banda "Del Contador"
El tiempo no es problema para ellos. Saben esperar y eligen la hora "pico", en el Centro de la ciudad capital. Con calma, sigilo, habilidad, roban a peatones, de preferencia mujeres. No utilizan armas ni violencia. Son los que integran la banda "Del Contador". Ayer cayeron dos de ellos pero no hubo denuncia formal. Regresarán a la calle. "Reloj detén tu camino", se oye en un negocio sobre la 2ª Sur y 6ª Poniente de Tuxtla Gutiérrez. Son los Pasteles Verdes que cantan. El reloj de la catedral San Marcos anuncia que son las 14:00 horas. Hora "pico". Hora del tráfico, el estrés, la ansiedad. Hora de las carreras. Algunos salen del trabajo, otros de la escuela. Muchos van a casa para comer algo. Es también la hora de actuar para los que integran la banda "Del Contador". Dispersos en tres puntos, acechan a la víctima. Eligen a una mujer que lleva un bolso colgado en el hombro derecho. Un policía pie a tierra los observa. Y espera atraparlos en flagrancia. El hombre, con manos de seda abre el bolso, pero cuando m