Camioneta devoró una motocicleta

Parece un motocarro, pero no lo es. A primera vista parece que la moto está tirando de la camioneta. Están perfectamente unidos. No hay vestigios de choque ni heridos. Lo cierto es que el vehículo impactó al velocípedo, pero curiosamente no lo derribó, sino que se atoraron. "Sí, yo me frené tantito. Pero usted venía muy fuerte", dice el hombre alto que viste pantalón de mezclilla y camisa color caqui, con un logotipo de la Unach. Es Josafat Marroquín Toledo, de 35 años. Luce limpio, sin un solo rasguño. Ni siquiera se despeinó. Nadie imagina que él conducía la motocicleta marca Bonetti, tipo Tornado, color rojo. La placa no está visible. La parte trasera quedó ensartada en la parte delantera de la camioneta. Josafat iba a 80 kilómetros por hora, de oriente a poniente, sobre el carril de alta en el Libramiento Norte de Tuxtla Gutiérrez. Al circular frente a las oficinas de la CFE, justo cuando iba sobre el puente de la Calzada al Sumidero, frenó un poco. Y entonces se produjo el impacto por atrás. La camionet