Colectivero, de mal en peor

"Los entiendo, pero no les doy la razón. La presión es dura, pero no se vale que anden como loco exponiendo al pasaje, a los peatones y a los automovilistas". El hombre observaba el coche de su hijo abollado y luego al colectivo culpable que lo embistió. El chofer, que rallaba la tercera edad, temblaba de nervios. El colectivero temblaba, casi convulsionaba. Crisis nerviosa. Primero tenía sobre sus hombros el peso de la cuenta diaria y el llenado del tanque de gasolina. Ahora, además de eso, deberá pagar los daños causados a un Jetta. Lo chocó por alcance. Iba muy rápido. La unidad tipo Urvan, con número económico 1810 y placas 387252-B, iba de norte a sur sobre el bulevar Andrés Serra Rojas. Luego de pasar frente al Polifórum y tomar la curva a la altura de la avenida Perú, en la colonia El Retiro, el transporte público referido enfiló hacia el crucero de la Diana Cazadora. El chofer eligió el carril izquierdo, pero al ver que la fila era larga, decidió cambiar al carril derecho. Sin embargo, iba tan rápido