Un colectivo volcó la mañana de ayer, luego que se quedara sin frenos en una calle de bajada, de la colonia Pomarrosa. Por fortuna no llevaba pasajeros. El chofer, muy asustado, fue detenido, pues derribó una barda en la cual se estrelló a propósito, para detener la carrera descontrolada de la unidad de transporte público. Carlos de Jesús Natarén Jiménez, de 20 años de edad, iba por la cuarta vuelta del día. Ya había dejado su pasaje en lo más alto de la colonia Pomarrosa, al norte poniente de Tuxtla Gutiérrez. Iba de regreso al Centro de la capital chiapaneca. Tomó la avenida Almendras, muy inclinada de bajada. Todos bajan despacio, con freno de motor. Y Carlos quiso bajar de manera diferente. Pero al querer frenar con el pedal, éste se fue al fondo. Por falta de mantenimiento, se rompió la manguera que conduce el líquido de freno, y la unidad comenzó a descender sin control. Carlos palideció. Tenía apenas unos cinco segundos para pensar y actuar. Se acercaba la esquina con la calle Maravillas. Frente a él s
Colectivo sin freno choca y vuelca
Un colectivo volcó la mañana de ayer, luego que se quedara sin frenos en una calle de bajada, de la colonia Pomarrosa. Por fortuna no llevaba pasajeros. El chofer, muy asustado, fue detenido, pues derribó una barda en la cual se estrelló a propósito, para detener la carrera descontrolada de la unidad de transporte público. Carlos de Jesús Natarén Jiménez, de 20 años de edad, iba por la cuarta vuelta del día. Ya había dejado su pasaje en lo más alto de la colonia Pomarrosa, al norte poniente de Tuxtla Gutiérrez. Iba de regreso al Centro de la capital chiapaneca. Tomó la avenida Almendras, muy inclinada de bajada. Todos bajan despacio, con freno de motor. Y Carlos quiso bajar de manera diferente. Pero al querer frenar con el pedal, éste se fue al fondo. Por falta de mantenimiento, se rompió la manguera que conduce el líquido de freno, y la unidad comenzó a descender sin control. Carlos palideció. Tenía apenas unos cinco segundos para pensar y actuar. Se acercaba la esquina con la calle Maravillas. Frente a él s