Tres lesionados dejó el choque de un colectivo contra una camioneta que se atravesó en el camino del transporte público. El culpable se creyó agraviado. "Venía muy fuerte el colectivero", alegó. Y se desató una guerra de palabras. El vidrio de la portezuela se hizo añicos. Parte quedó sobre el tablero y el resto sobre el sillón. Pero no fue lo único que se quebró. También se rompieron lazos emocionales humanos. Y esto fue lo irremediable. El conductor de la camioneta, acompañado de su familia, argumentaba ser inocente, pues "el colectivo venía muy rápido. Debes ver eso", le dijo al perito de Tránsito Municipal. Por el otro lado, el concesionario defendía a su asalariado. "Tas loco, aquí en China y en Japón, eres el culpable, el colectivo iba con preferencia y puede ir como quiera, tu debes pararte a esperar que pase", le reviró. El automovilista sintió que la sangre le hervía. "Lo defiendes (al chofer) como si fuera tu hijo. Yo creo que es tu hijo, se parecen en que los dos son estúpidos. Pero ninguno de los
Cristal y relaciones rotas en choque
Tres lesionados dejó el choque de un colectivo contra una camioneta que se atravesó en el camino del transporte público. El culpable se creyó agraviado. "Venía muy fuerte el colectivero", alegó. Y se desató una guerra de palabras. El vidrio de la portezuela se hizo añicos. Parte quedó sobre el tablero y el resto sobre el sillón. Pero no fue lo único que se quebró. También se rompieron lazos emocionales humanos. Y esto fue lo irremediable. El conductor de la camioneta, acompañado de su familia, argumentaba ser inocente, pues "el colectivo venía muy rápido. Debes ver eso", le dijo al perito de Tránsito Municipal. Por el otro lado, el concesionario defendía a su asalariado. "Tas loco, aquí en China y en Japón, eres el culpable, el colectivo iba con preferencia y puede ir como quiera, tu debes pararte a esperar que pase", le reviró. El automovilista sintió que la sangre le hervía. "Lo defiendes (al chofer) como si fuera tu hijo. Yo creo que es tu hijo, se parecen en que los dos son estúpidos. Pero ninguno de los