Donde ponen el ojo ponen la bala

Ante la gente son los "azules" o la "tira". Muchos ven el uniforme, pero a menudo ignoran lo que hay detrás de él: Toda una gama de disciplina, entrega y vocación de servicio. He aquí una breve semblanza durante la práctica de tiro. Con postura gallarda, mirada fija al horizonte, Jorge Paul Gómez León, dice que desde hace 16 años es el encargado del depósito de armas y municiones en la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana. Uno a uno va entregando las armas de cargo para cada elemento. Y enfilan hacia el antiguo aeropuerto Llano San Juan, donde se encuentra el cuartel general de la Policía Estatal. Ahí está el campo de tiro. Todos se ven tranquilos. Para ser un buen tirador se requiere ser disciplinado, tener fuerza en los brazos, aprender a controlar la presión necesaria con el dedo sobre el disparador, y sobre todo la respiración. Todos se forman en dos líneas. El comandante grita: -Tiradores ¿listos? -¡Listos! Y comienza a dar la orden para el primero, segundo... sexto disparo. -Dedo fuera del dispa