Tocó fondo, literalmente, al caer a un arroyo de aguas negras, la noche del miércoles. Aunque es joven, ha derrochado el tiempo, dinero y salud en el alcoholismo arraigado. Su mamá llegó, la vio, lloró e hizo un gesto de hartazgo y se marchó. Todos la creían muerta, pero resultó ilesa a pesar de caer de casi seis metros, sobre piedras... Recibió una nueva oportunidad. Se llama Guadalupe Náfate. Tiene 32 años. Aparenta 26. Los datos los dio su hijo, de 17 años, que llegó casi media hora después de que la mujer fue rescatada de un arroyo de aguas negras en el que cayó. Guadalupe estuvo ingiriendo alcohol, en su casa. Luego salió a la calle en busca de más enervantes. Caminaba por la Calzada Samuel León Brindis. La zona era oscura. Los pies torpes de Guadalupe resbalaron sobre la grava suelta, en la orilla del arroyo que está a la altura de la avenida Manuel Velasco Suárez, de la colonia Juan Sabinito, y Guadalupe cayó al vacío. Al sentir que se precipitaba, el instinto de conservación llevó a la mujer a enterrar
Ebria cae a barranco con aguas negras
Tocó fondo, literalmente, al caer a un arroyo de aguas negras, la noche del miércoles. Aunque es joven, ha derrochado el tiempo, dinero y salud en el alcoholismo arraigado. Su mamá llegó, la vio, lloró e hizo un gesto de hartazgo y se marchó. Todos la creían muerta, pero resultó ilesa a pesar de caer de casi seis metros, sobre piedras... Recibió una nueva oportunidad. Se llama Guadalupe Náfate. Tiene 32 años. Aparenta 26. Los datos los dio su hijo, de 17 años, que llegó casi media hora después de que la mujer fue rescatada de un arroyo de aguas negras en el que cayó. Guadalupe estuvo ingiriendo alcohol, en su casa. Luego salió a la calle en busca de más enervantes. Caminaba por la Calzada Samuel León Brindis. La zona era oscura. Los pies torpes de Guadalupe resbalaron sobre la grava suelta, en la orilla del arroyo que está a la altura de la avenida Manuel Velasco Suárez, de la colonia Juan Sabinito, y Guadalupe cayó al vacío. Al sentir que se precipitaba, el instinto de conservación llevó a la mujer a enterrar