Sus manos son firmes, rasposas, pero cuando pasa sobre las culatas de las armas largas parece acariciarlas. Ama su trabajo. Se apasiona. Es el encargado del depósito de armas en la SSyPC. Y sus dedos hábiles, además de tejer hamacas, adornan los cascos policiacos de sus compañeros. Necesita 19 brazadas de hilo doble, paciencia y mucho amor, dice. Hay cinco canutos de hilos sobre la mesa. La mano derecha del hombre va recorriendo el espacio entre los tubos con hilo color rosa, café, amarillo, morado, rojo. Se detiene en el café. Lo toma, levanta la punta y hace un nudo alrededor del poste de madera. Le da tres vueltas y comienza el ritual casi sagrado del tejido. Comienza su creación. En unas horas nacerá una bella hamaca. "Hay que tener amor y paciencia", dice el tejedor mientras sus dedos comienzan a tejer. Lo dicen sus labios, pero lo confirman sus hechos. Feliciano Zárate Flores ha aprendido a tener amor y paciencia en lo que emprende. Aunque el reportero no lo pregunta, en si mirada hay inquietud por sab
El guardián del depósito de armas
Sus manos son firmes, rasposas, pero cuando pasa sobre las culatas de las armas largas parece acariciarlas. Ama su trabajo. Se apasiona. Es el encargado del depósito de armas en la SSyPC. Y sus dedos hábiles, además de tejer hamacas, adornan los cascos policiacos de sus compañeros. Necesita 19 brazadas de hilo doble, paciencia y mucho amor, dice. Hay cinco canutos de hilos sobre la mesa. La mano derecha del hombre va recorriendo el espacio entre los tubos con hilo color rosa, café, amarillo, morado, rojo. Se detiene en el café. Lo toma, levanta la punta y hace un nudo alrededor del poste de madera. Le da tres vueltas y comienza el ritual casi sagrado del tejido. Comienza su creación. En unas horas nacerá una bella hamaca. "Hay que tener amor y paciencia", dice el tejedor mientras sus dedos comienzan a tejer. Lo dicen sus labios, pero lo confirman sus hechos. Feliciano Zárate Flores ha aprendido a tener amor y paciencia en lo que emprende. Aunque el reportero no lo pregunta, en si mirada hay inquietud por sab