Doce años de trabajo y esfuerzo de la familia Estrada Hernández se llevó la tormenta que azotó a Tuxtla Gutiérrez este pasado viernes. Los muebles de la casa y el negocio de la familia, una pollería, fueron arrasados por el agua. José del Carmen Estrada Castro describió a su hogar como un lugar modesto con lo suficiente para vivir, pero del cual hoy no queda nada más que el recuerdo de una noche fría y lluviosa que arrasó con todo. El jefe de familia recuerda el momento en que el agua ingresó a su casa y la manera sorpresiva con que la misma comenzó a invadir el hogar. Estrada Castro, quien mencionó haberse ido a trabajar a Estados Unidos con el objetivo de brindarle un mejor futuro a su familia, aseguró que fueron más de 12 años los que trabajó alejado de sus seres queridos, enviándole dinero a su esposa para que de poco en poco construyeran el patrimonio de sus pequeños. "Desde arriba vi que mi familia ya no estaba, pensé que el agua se la había llevado pero Dios es tan grande que desde la calle mis hijos
Familia damnificada pide ayuda
Doce años de trabajo y esfuerzo de la familia Estrada Hernández se llevó la tormenta que azotó a Tuxtla Gutiérrez este pasado viernes. Los muebles de la casa y el negocio de la familia, una pollería, fueron arrasados por el agua. José del Carmen Estrada Castro describió a su hogar como un lugar modesto con lo suficiente para vivir, pero del cual hoy no queda nada más que el recuerdo de una noche fría y lluviosa que arrasó con todo. El jefe de familia recuerda el momento en que el agua ingresó a su casa y la manera sorpresiva con que la misma comenzó a invadir el hogar. Estrada Castro, quien mencionó haberse ido a trabajar a Estados Unidos con el objetivo de brindarle un mejor futuro a su familia, aseguró que fueron más de 12 años los que trabajó alejado de sus seres queridos, enviándole dinero a su esposa para que de poco en poco construyeran el patrimonio de sus pequeños. "Desde arriba vi que mi familia ya no estaba, pensé que el agua se la había llevado pero Dios es tan grande que desde la calle mis hijos