Grave, motociclista arrollado en carretera

El joven yacía inmóvil, boca abajo, en un charco de sangre ya coagulada. A un lado de la carretera, su madre. Al otro, su padre. Su casco hecho pedazos y su moto accidentada, a cinco metros de él. Su hermana lloraba. Lo creía muerto. Su pierna fracturada y su cráneo roto hacen suponer lo peor. Se llama Jorge Eduardo Estrada González, de 22 años. Es joven, fuerte e impetuoso. Pero ama la vida y con uñas y dientes se aferra a la existencia. Muchos se muestran pesimistas y creen que "no la librará". Es que Jorge vomita sangre a raudales. Se ve mal. Sus amigos llegan y al verlo se llevan la mano a la cabeza. Otro azota su casco contra el suelo de tanta desesperación. Pero otros oran esperando el milagro. Y es que solo un acto sobrenatural podría cambiar el rumbo de la lógica. Jorge tiene traumatismo craneoencefálico severo y una pierna fracturada. Es que ayer temprano conducía la motocicleta marca Italika de color gris con placas N91KH. Iba de oriente a poniente sobre la carretera Chiapa de Corzo-Tuxtla. Lo acomp