Joven colectivero muere prensado

No se decidía si ir a trabajar o tomarse el día para divertirse. Tampoco definía si iba por el sendero correcto, aunque difícil, o tomaba el camino ancho, de la mayoría. Y eligió mal. Fue a embriagarse, condujo veloz el colectivo de su patrón, y murió entre los fierros retorcidos de la unidad que le dio de comer el pan de cada día. Una joven enfermera temblaba mientras extraía con la enorme jeringa, líquido (vómito) y sangre de la boca del joven ya inerte. Era miedo, era desesperación, era dolor, era impotencia ante la muerte. Era su primera práctica en serio. El joven no identificado aún, era apodado "El Palapa", porque le gustaba frecuentar un antro de ese nombre. Vivía en la colonia Patria Nueva. Y ayer temprano, tras recibir el colectivo 12210, placas 395213-B, comenzó su dilema: ir a trabajar o tomarse el día para divertirse. Y eligió lo segundo. Con la unidad de su patrón, se dirigió a la Zona de Tolerancia, donde tras buscar placer comenzó a embriagarse. Ya ebrio, muy lleno de cerveza y botanas, conduj