Jóvenes padres ruegan ayuda para su recién nacida

Tras dos meses y medio de vivir a las afueras del Hospital Gilberto Gómez Maza, debajo de una negra lona que hace las veces de casa de campaña; Víctor Manuel Pérez Molina junto a su esposa se mantienen a la espera de que su pequeña hija sea operada debido a una complicación respiratoria, una deficiencia congénita que les ha generado gastos económicos casi impagables. Con apenas 19 años de edad y de oficio peón, Víctor Pérez vio nacer a su hija hace dos meses y diez días (tiempo que lleva a las afueras del hospital), y es que, durante el primer día de nacimiento, su bebé presentó dificultades para respirar por lo que fue internada en dicho recinto médico. Ahí, los médicos le comentaron a la pareja que su hija, María Guadalupe Pérez López, padecía Asfixia Perinatal, debido a que parte de su cerebro no puede hacer que la pequeña ejecute la actividad respiratoria por si sola, por lo que tiene que recibir oxígeno con la ayuda de aparatos. "Los médicos nos dicen que es un problema de su cabecita, que desde el momen