"Ya nos agarraron de su puerquito", dice la profesora al reportero. Una madre que pregunta sobre el motivo de la visita del comunicador, al saber que hubo un robo exclama: "¿Otra vez?". Cada año, a veces dos veces, el jardín de niños es saqueado, según mencionan. "Sí es aquí, pásele. Pero la policía ya se fue", indica la profesora. "Nomás no tome fotos de nosotras", pide mientras señala con el dedo índice hacia la dirección del jardín de niños y niñas "Gabilondo Soler". La cortina está levantada en la ventana abierta de la oficina. Al parecer por allí sustrajeron los objetos los facinerosos. La puerta no presenta huellas de haber sido forzada. Se presume que el o los asaltantes brincaron la barda. "¿Tienen velador?, le pregunto a la directora. "No, cómo cree. Imagínese si lo tuviéramos, ya lo hubieran atado", exclama. Ella se refiere a las continuas visitas de los amantes de lo ajeno. "Es cada año, a veces dos veces, que vienen a robar. Alrededor hay varios asentamientos irregulares. Gente malandra. No dudam
Ladrones vuelven a robar en kínder
"Ya nos agarraron de su puerquito", dice la profesora al reportero. Una madre que pregunta sobre el motivo de la visita del comunicador, al saber que hubo un robo exclama: "¿Otra vez?". Cada año, a veces dos veces, el jardín de niños es saqueado, según mencionan. "Sí es aquí, pásele. Pero la policía ya se fue", indica la profesora. "Nomás no tome fotos de nosotras", pide mientras señala con el dedo índice hacia la dirección del jardín de niños y niñas "Gabilondo Soler". La cortina está levantada en la ventana abierta de la oficina. Al parecer por allí sustrajeron los objetos los facinerosos. La puerta no presenta huellas de haber sido forzada. Se presume que el o los asaltantes brincaron la barda. "¿Tienen velador?, le pregunto a la directora. "No, cómo cree. Imagínese si lo tuviéramos, ya lo hubieran atado", exclama. Ella se refiere a las continuas visitas de los amantes de lo ajeno. "Es cada año, a veces dos veces, que vienen a robar. Alrededor hay varios asentamientos irregulares. Gente malandra. No dudam