Entró a una cantina para tratar de olvidar a la mujer que lo dejó, pero salió más vacío que nunca y más descalabrado que siempre. Mientras niños y adultos pedían su "calabacita", el hombre quedó tirado en la calle, con la cabeza rota. Lo golpearon por no tener para pagar. "Calabacita tía", se oía por doquier en las calles de la colonia Santa María La Ribera de Tuxtla Gutiérrez. Niños con máscaras y atuendos de monstruos, acompañados de sus padres, tocaban las puertas y sonaban sus latas con arena y piedra. Un grupo cruzó la calle Pensil, y avanzó sobre la avenida 16 de Septiembre. Y se detuvo al ver la ambulancia de Protección Civil Municipal, con la torreta encendida. Sobre el pavimento de concreto, yacía un hombre de espaldas. Pantalón negro, camisa blanca y cráneo roto. Interrogado por los paramédicos musitó su nombre, con voz entrecortada: Humberto Liévano Oliva, de 57 años. Oriundo de Villa Corzo, vino a Tuxtla para tratar de romper las cadenas del desamor que lo atan al doloroso pasado reciente, cuan
Le dieron calabacita en una cantina
Entró a una cantina para tratar de olvidar a la mujer que lo dejó, pero salió más vacío que nunca y más descalabrado que siempre. Mientras niños y adultos pedían su "calabacita", el hombre quedó tirado en la calle, con la cabeza rota. Lo golpearon por no tener para pagar. "Calabacita tía", se oía por doquier en las calles de la colonia Santa María La Ribera de Tuxtla Gutiérrez. Niños con máscaras y atuendos de monstruos, acompañados de sus padres, tocaban las puertas y sonaban sus latas con arena y piedra. Un grupo cruzó la calle Pensil, y avanzó sobre la avenida 16 de Septiembre. Y se detuvo al ver la ambulancia de Protección Civil Municipal, con la torreta encendida. Sobre el pavimento de concreto, yacía un hombre de espaldas. Pantalón negro, camisa blanca y cráneo roto. Interrogado por los paramédicos musitó su nombre, con voz entrecortada: Humberto Liévano Oliva, de 57 años. Oriundo de Villa Corzo, vino a Tuxtla para tratar de romper las cadenas del desamor que lo atan al doloroso pasado reciente, cuan