Valoraba la sangre hasta el último mililitro. Trabajaba en el banco Domingo Chanona. Y murió como le hubiera gustado, sin derramar una sola gota del vital fluido. Fue hallado en estado de descomposición, dentro de su casa, marcada con el número 50. El hombre que yace inerte, al lado de su sillón, no alcanzó a llegar al medio siglo. A los 45 años paró de latir su corazón. Sobre la avenida Huixtla, entre la calles Tiburcio Fernández y Luis Espinoza, de la colonia Los Manguitos, decenas de personas, de pie, en silencio. Algunos son policías, otros peritos de la PGJE, unos vecinos y curiosos. Reporteros y vendedores de ataúdes llegan también. Un hombre atribulado, entre los presentes, es Jaime Iván Ferreira. Era compañero de trabajo y amigo de Julio César Gómez Briseño, el extinto. Ambos trabajaban en el banco de sangre Domingo Chanona, ubicado en el Libramiento Norte de Tuxtla Gutiérrez, cerca de la Torre Chiapas. "Lo vi el viernes 23 de septiembre, al día siguiente ya no se presentó. Le llamé pero no contesta
Lo hallan muerto en su vivienda
Valoraba la sangre hasta el último mililitro. Trabajaba en el banco Domingo Chanona. Y murió como le hubiera gustado, sin derramar una sola gota del vital fluido. Fue hallado en estado de descomposición, dentro de su casa, marcada con el número 50. El hombre que yace inerte, al lado de su sillón, no alcanzó a llegar al medio siglo. A los 45 años paró de latir su corazón. Sobre la avenida Huixtla, entre la calles Tiburcio Fernández y Luis Espinoza, de la colonia Los Manguitos, decenas de personas, de pie, en silencio. Algunos son policías, otros peritos de la PGJE, unos vecinos y curiosos. Reporteros y vendedores de ataúdes llegan también. Un hombre atribulado, entre los presentes, es Jaime Iván Ferreira. Era compañero de trabajo y amigo de Julio César Gómez Briseño, el extinto. Ambos trabajaban en el banco de sangre Domingo Chanona, ubicado en el Libramiento Norte de Tuxtla Gutiérrez, cerca de la Torre Chiapas. "Lo vi el viernes 23 de septiembre, al día siguiente ya no se presentó. Le llamé pero no contesta