Moto arrollada por ir en ciclovía

Un motociclista fue derribado por un auto no identificado, en la capital chiapaneca. El velocípedo circulaba, indebidamente sobre la ciclovía. El culpable huyó. La ambulancia solicitada demoró en llegar. El joven iba de espaldas al sol, pero viendo hacia el oriente donde sale el astro rey. Faltaba poco para la romántica puesta del sol en el poniente. No había un mar literal donde se fundiera en una nostálgica despedida, pero sí una multitud de gente y autos sobre el cual rebotaban los rayos solares, creando un falso espejismo de agua sobre el asfalto caliente. Y dando la espalda a la voz de su conciencia que le decía que la ciclovía es para bicicletas, no para motocicletas, José del Carmen Bautista Avendaño avanzó por el espacio libre. Era ésta la única manera de adelantar filas sobre el congestionado bulevar Belisario Domínguez de la capital chiapaneca. Y a la acción ilegal del motociclista que rompía las tablas capitalinas del Reglamento de Vialidad, se sumó otra. A toda acción sigue una reacción. El que si