Muere a las puertas del hospital

Un hombre perdió la vida a la entrada de un hospital público. Los vigilantes privados le restringieron el paso durante los tres días que insistió en recibir atención médica. También complicaron la tarea de la prensa, que cubría el deceso del discriminado. Nadie sabe su nombre. Pero sí tiene uno. Lo que no tiene nombre es lo que hicieron los vigilantes privados, con el hombre enfermo, que acudió al nosocomio en busca de atención médica. Sobre su cuerpo alguien colocó una sábana blanca. Quedó tendido sobre la rampa en la que suben las ambulancias. Dicen los que fueron testigos del lamentable deceso, que el hombre llegó hace tres días al hospital general Gilberto Gómez Maza. "Quiso pasar, porque venía con un fuerte dolor de cabeza pero no le permitieron el acceso los policías privados. Disque porque un malestar simple no ameritaba ser tratado en este hospital", dijeron. El hombre intentó entrar el segundo día y el rechazo se repitió. Ayer, fue la tercera y la vencida. Sintiendo la punzada de la muerte, el hombr