El alma se le fue por unos 10 minutos a la mujer, tiempo en que perdió a su nieto en el corazón de Tuxtla Gutiérrez. La vida le volvió al cuerpo con el regreso del pequeño, gracias a la reacción inmediata de unos policías que lo buscaron y hallaron a cuatro cuadras del Parque Central. Perder un bien es terrible. Perder la salud es desastroso y perder a un nieto en el Centro de Tuxtla, fue la locura para ella. Al ver que su nieto ya no estaba a su lado, la mujer casi se desmayó. Miró al cielo, luego hacia el frente. Estaba parada justo frente a la catedral San Marcos. La mujer hizo la señal de la cruz, se enjugó las lágrimas, cargó sus pulmones de oxígeno y corrió a la Calle Central. Pidió auxilio a unos policías que pasaban en su moto patrulla. La abuela refirió que, ilusionada por tener a sus nietos con ella, quiso pasar más tiempo con ellos. Y se los llevó al Centro de la capital chiapaneca, para hacer sus mandados. Los niños, gemelos, de unos cinco años de edad, iban felices de estar con su abuela, pero
Niño extraviado y rescatado
El alma se le fue por unos 10 minutos a la mujer, tiempo en que perdió a su nieto en el corazón de Tuxtla Gutiérrez. La vida le volvió al cuerpo con el regreso del pequeño, gracias a la reacción inmediata de unos policías que lo buscaron y hallaron a cuatro cuadras del Parque Central. Perder un bien es terrible. Perder la salud es desastroso y perder a un nieto en el Centro de Tuxtla, fue la locura para ella. Al ver que su nieto ya no estaba a su lado, la mujer casi se desmayó. Miró al cielo, luego hacia el frente. Estaba parada justo frente a la catedral San Marcos. La mujer hizo la señal de la cruz, se enjugó las lágrimas, cargó sus pulmones de oxígeno y corrió a la Calle Central. Pidió auxilio a unos policías que pasaban en su moto patrulla. La abuela refirió que, ilusionada por tener a sus nietos con ella, quiso pasar más tiempo con ellos. Y se los llevó al Centro de la capital chiapaneca, para hacer sus mandados. Los niños, gemelos, de unos cinco años de edad, iban felices de estar con su abuela, pero