Persiguen y detienen a joven atrás de PGR

Parece apenas un niño. Su voz lastimera busca remover la compasión entre los policías y curiosos, pero tiene la malicia de un adulto, eso dicen los que lo conocen. "Se droga, pide dinero y a veces, como en este caso, roba", comentan. Es subido a una patrulla de la capital y llevado únicamente por falta administrativa, la parte agraviada no presentó su queja formal. "No sé nada, yo estaba jugando", dice con la mirada asustada, sentado dentro de la patrulla. Pero una mujer lo sindicó como el que junto a otros vándalos, intentaron robar a un chofer vendedor de una conocida empresa refresquera. Aparentemente es menor de edad. Los demás son jóvenes. Unos dicen que eran como siete. Otros que eran cuatro. Lo cierto es que el reporte al 911 indicaba de un robo en proceso a un camión que transportaba refrescos embotellados. Los policías llegaron rápido. El camión ya no estaba, pero sí vieron correr a varios jóvenes entre los matorrales. Los elementos subieron al predio ubicado justo a un lado de la delegación de la PG