­­Por poco caen a la carretera

La mujer lloraba. El volcán de nervios hacía erupción, así, abrazaba fuertemente a su hija de tres años, mientras contemplaba su auto que estaba al borde del precipicio. Se enjugó una lágrima, miró hacia abajo y luego hacia arriba. Y volvió a llorar. Ahora de gratitud a Dios porque toda su familia estaba bien. Pudieron haber muerto. Los automovilistas que pasaron por la carretera disminuyeron la velocidad para curiosear del accidente automovilístico. Una camioneta marca Ford tipo F150, color blanco, placas CV-89926, circulaba en la carretera Tuxtla-La Angostura. Conducía Francisco Javier Peña Pérez, de 31 años. Lo acompañaban en la cabina, su esposa y sus tres hijos de tres, cuatro y 10 años de edad. Luego de pasar en la bifurcación de la carretera que lleva a Chiapa de Corzo y a La Angostura, la referida unidad tomó la curva cerrada. Pero por el exceso de velocidad Javier perdió el control. Y al virar el volante de manera brusca para evitar ir a la cuneta del lado derecho, la camioneta subió al camellón, se