Quiso machetear a su mujer

Una mujer que fue golpeada por su esposo, decidió abandonarlo. Puso punto final así, a una serie de agresiones que ayer estuvo a punto de culminar en desgracia. El hombre, ebrio y al parecer drogado, la quiso machetear. Policías auxiliaron la dama, pero no pudieron detener al agresor que se refugió en su casa. Dijo llamarse Lucía. Lo musitaba sollozando, mientras recogía algunas cosas. Lloraba. Le dolía dejar su casita de madera y lámina. Luchó por ello durante años y, ahora, su sueño hecho realidad se esfuma de las manos como agua, como humo, como nada. Y nada podía hacer para evitarlo. La decisión estaba tomada. Fue obligada por la circunstancia. Cuando se casó con Leonel, ilusionada, no creyó que este sería el final. Pero Leonel cambió. "Era cada rato que se emborrachaba y me golpeaba. Y sin motivo alguno", dijo Lucía a los policías que esperaban afuera de la casita, a ver si salía Leonel para detenerlo. No podían entrar. Una maleta negra contenía la poca ropa de Lucía. Y también sus pocas esperanzas de se