Un hombre mató a balazos al agresor de su hijo, cuando estos dos últimos sostenían una riña en Pichucalco. El hombre trató de separarlos y al no conseguirlo, sacó una pistola que traía en su cintura y disparó contra el atacante de su vástago. El ahora occiso respondía al nombre de Emilio Hernández González, de 29 años, con domicilio en la ranchería Crimea. Justo en esa ranchería ocurrieron los hechos, por viejas rencillas. Emilio golpeaba a Pedro Sosa, hijo de Ernesto Sosa Pérez, de 60 años. Cuando Ernesto llegó al lugar de los hechos, trató que Emilio dejara de golpear a su hijo, pero sólo logró enfurecer al agresor y que tratara de golpearlo a él también. Cuando Emilio trató de golpear a Ernesto, éste sacó de entre sus ropas, de la zona de la cintura, una pistola calibre .22 milímetros, con la que realizó dos disparos, que impactaron en el pecho de Emilio Hernández, quien cayó al piso, ya sin vida. Padre e hijo se dieron a la fuga hacia rumbo desconocido, mientras la Policía llegaba al lugar para
Riña juvenil termina en asesinato a balazos
Un hombre mató a balazos al agresor de su hijo, cuando estos dos últimos sostenían una riña en Pichucalco. El hombre trató de separarlos y al no conseguirlo, sacó una pistola que traía en su cintura y disparó contra el atacante de su vástago. El ahora occiso respondía al nombre de Emilio Hernández González, de 29 años, con domicilio en la ranchería Crimea. Justo en esa ranchería ocurrieron los hechos, por viejas rencillas. Emilio golpeaba a Pedro Sosa, hijo de Ernesto Sosa Pérez, de 60 años. Cuando Ernesto llegó al lugar de los hechos, trató que Emilio dejara de golpear a su hijo, pero sólo logró enfurecer al agresor y que tratara de golpearlo a él también. Cuando Emilio trató de golpear a Ernesto, éste sacó de entre sus ropas, de la zona de la cintura, una pistola calibre .22 milímetros, con la que realizó dos disparos, que impactaron en el pecho de Emilio Hernández, quien cayó al piso, ya sin vida. Padre e hijo se dieron a la fuga hacia rumbo desconocido, mientras la Policía llegaba al lugar para