A los amantes de lo ajeno, se les antojó no el olor del pollo rostizado, sino el de dinero fácil. Armados irrumpieron en el local, golpearon a los empleados y perpetraron el asalto violento. Karina Bonifaz Méndez, de 35 años, permanece sentada, su preocupación no es el dinero, ni la mercancía robada; tampoco le preocupan los golpes recibidos, su temor se centra en el bebé que espera. Tiene cinco meses de gestación. Y el comandante Víctor Liho lo sabe, y se aboca a tranquilizarla, con delicadeza le revisa el vientre. Todo está bien, sólo fue el susto. Sin embargo Juan Carlos Jiménez y Luis Alberto Guzmán, de 34 y 27 años de edad, respectivamente, no sufrieron más que sólo el susto, tenían golpes en la cabeza. Tres hombres armados irrumpieron al local ubicado en el bulevar Las Palmas, número 78, en el fraccionamiento del mismo nombre. Pasado el mediodía y con lujo de violencia ingresaron, los amagaron, exigieron el efectivo por la venta del día. Los empleados dudaron en entregar el dinero, lo cual desesperó
Robo "sabrosito"
A los amantes de lo ajeno, se les antojó no el olor del pollo rostizado, sino el de dinero fácil. Armados irrumpieron en el local, golpearon a los empleados y perpetraron el asalto violento. Karina Bonifaz Méndez, de 35 años, permanece sentada, su preocupación no es el dinero, ni la mercancía robada; tampoco le preocupan los golpes recibidos, su temor se centra en el bebé que espera. Tiene cinco meses de gestación. Y el comandante Víctor Liho lo sabe, y se aboca a tranquilizarla, con delicadeza le revisa el vientre. Todo está bien, sólo fue el susto. Sin embargo Juan Carlos Jiménez y Luis Alberto Guzmán, de 34 y 27 años de edad, respectivamente, no sufrieron más que sólo el susto, tenían golpes en la cabeza. Tres hombres armados irrumpieron al local ubicado en el bulevar Las Palmas, número 78, en el fraccionamiento del mismo nombre. Pasado el mediodía y con lujo de violencia ingresaron, los amagaron, exigieron el efectivo por la venta del día. Los empleados dudaron en entregar el dinero, lo cual desesperó