Martha Elena tuvo una vida de calvario, fue una niña abandonada por su madre y maltratada por su padre; a los 13 años se enamoró de Mario Alberto, un militar de 19 años, y se fue a vivir con él. Su vida fue de sufrimiento, maltrato, golpes y las constantes amenazas de muerte fueron su pan de cada día. "Ese maldito consumó las amenazas, la torturó tres días, la mató y la reportó como desaparecida. En la familia todos sabíamos que él había sido", dijo su prima a El Universal. Relató que Martha Elena era originaria de La Paz, Baja California Sur; a sus 21 años tenía dos hijos, una niña de cinco y un niño de dos años; dos hermanos de 23 y 24 años; sus padres estaban separados desde su infancia. Una amiga le presentó a Mario Alberto, de quien se enamoró y al poco tiempo él dejó el Ejército y "se la robó". Viajaron a San Luis Río Colorado, Sonora, y ahí asentaron su hogar. Cuando Martha Elena cumplió su mayoría de edad, empezó a trabajar, ya tenía a su hija y la dejaba al cuidado de los abuelos de su pareja. La rel
Su esposo la torturó por tres días y la mató
Martha Elena tuvo una vida de calvario, fue una niña abandonada por su madre y maltratada por su padre; a los 13 años se enamoró de Mario Alberto, un militar de 19 años, y se fue a vivir con él. Su vida fue de sufrimiento, maltrato, golpes y las constantes amenazas de muerte fueron su pan de cada día. "Ese maldito consumó las amenazas, la torturó tres días, la mató y la reportó como desaparecida. En la familia todos sabíamos que él había sido", dijo su prima a El Universal. Relató que Martha Elena era originaria de La Paz, Baja California Sur; a sus 21 años tenía dos hijos, una niña de cinco y un niño de dos años; dos hermanos de 23 y 24 años; sus padres estaban separados desde su infancia. Una amiga le presentó a Mario Alberto, de quien se enamoró y al poco tiempo él dejó el Ejército y "se la robó". Viajaron a San Luis Río Colorado, Sonora, y ahí asentaron su hogar. Cuando Martha Elena cumplió su mayoría de edad, empezó a trabajar, ya tenía a su hija y la dejaba al cuidado de los abuelos de su pareja. La rel