Una mano sobre el hombro devolvió la sonrisa a Alexander

La crisis convulsiva y epilepsia le atacaron ayer, en la vía pública. Esta vez no hubo alguien que le prestara ayuda. Fueron paramédicos de Protección Civil que oportunamente llegaron para ayudar al hombre que llegó a Tuxtla en busca de apoyo. La tempestad había pasado ya y llegó la calma. El hombre sonreía, mientras el comandante de paramédicos, Víctor Liho, le colocaba la mano sobre el hombro, en señal de amistad y comprensión. Esa mano sobre el hombro parecía insignificante para muchos, pero no para Alexander Estrada Cantú. El hombre, oriundo de Malpaso, se sentía apoyado, comprendido, apreciado. Es que no tiene familiares ni amigos en la capital chiapaneca, a la cual vino en busca de apoyo. Alexander sufre de crisis convulsiva y epilepsia controlada. Pero es de escasos recursos y la medicina que debe tomar se le acabó, por lo que vino a Tuxtla, para que alguna dependencia estatal le diera el tratamiento requerido. Durante su estadía en Tuxtla, el habitante de Mezcalapa buscó trabajo de "lo que sea". Pero