Vive para servir y proteger

El policía se saborea mientras ordena: "me das dos pozoles y cuatro tacos, por favor". Quien sirve, sonríe. Es un viejo conocido del comensal. Es un compañero policía, es Josué, quien en su día libre atiende su microempresa: borda insignias de la SSyPC. También vende comida a las afueras. Josué vive para servir y proteger. Su jornada laboral como policía terminó. El radio Matra y el teléfono que atiende en la Central de Comunicaciones, quedaron en manos de su relevo. Luego de 12 horas de intensa labor monitoreando las patrullas y los servicios que brindan en auxilio a la ciudadanía, y de reportar las incidencias a los altos mandos, Josué se retira. Tiene 24 horas de "descanso". "No me gusta ir a casa a estar de ocioso o perder el tiempo. Así que busqué en qué ocuparme", confiesa durante la entrevista mientras está "franco". Sobre la pequeña mesa de plástico, están las compras del día. Para no perder tiempo en cambiarse, con el uniforme puesto fue al mercado cercano. Con experiencia de seis años, sus manos y s