En la zozobra ante el inicio de las lluvias

Ante el arranque de la temporada de lluvias, familias del ejido Francisco I. Madero están realizando algunas obras para mitigar los daños a sus viviendas tras un deslizamiento registrado el año pasado.

Luego de que en agosto del año 2021 se registró un derrumbe a nivel local, debido a la modificación de geometría del talud y dando como resultado cinco viviendas con daños estructurales, hasta el momento son los propietarios quienes realizan las labores para tratar de reducir los riesgos. En algunos de los casos han demolido viviendas y realizado algunas reparaciones para tratar de evitar mayores riesgos.

En el caso de la vivienda propiedad de la señora Imelda Cervantes González, los daños en los cimientos son reparados por albañiles, luego de que prácticamente quedaron expuestos al aire, precisamente por la preocupación que les generan las primeras lluvias de este año.

Compartió a Cuarto Poder que habita en el ejido Francisco I. Madero desde hace 26 años, y que el traspatio de su vivienda comenzó a hundirse, por lo que actualmente acumula una afectación de tres metros de profundidad aproximadamente.

La familia de Imelda Cervantes está conformada por seis integrantes, incluyendo a su hija, yerno y nietos. Comenta, además, que les han pedido desalojar, pero no cuentan con las condiciones para irse a otro lado, ya que no han sido apoyados por ninguna autoridad.

“Estamos inseguros, porque imagínese, si estamos durmiendo y se derrumba la casa, a lo mejor no solo un susto, a lo mejor algunos podemos fallecer. Tengo a mis nietos y así ya no vivimos tranquilos”, expresó.

Explicó que se han acercado al ejido, pero que no han tenido respuesta alguna, ya que, incluso, han llegado a ser acusados de invadir el lugar que ocupan, sin embargo, cuentan con documentos que avalan la compraventa realizada desde hace 26 años.

En el lugar, cercano a un campo de futbol, aún se pueden observar restos de algunas de las casas demolidas y la reconstrucción de algunos pequeños espacios, en donde permanecen los habitantes, puesto que aseguran no tener a dónde ir.

Con el deslizamiento de la ladera más fuerte, registrado en el mes de octubre del año 2021, cinco viviendas fueron reportadas con afectaciones mayores y al menos tres más con algunos daños, y cada propietario ha realizado las reparaciones de acuerdo con sus posibilidades.