Recomiendan atender el proceso de duelo en los niños y niñas
Los menores también viven y sienten la muerte de un familiar a pesar de la edad, y se debe trabajar por el bien emocional de ellos. Cortesía

Durante la pandemia miles de familias han perdido a uno de sus integrantes a causa del virus, o incluso a más de uno, lo que evidentemente es difícil de superar para los adultos y todavía más para los niños, ya que muchas veces no son considerados para saber cómo afrontar ese proceso de duelo.

Karina Bautista Méndez, psicóloga clínica del Centro de Rehabilitación Psicológica Postcovid, explicó que hablar sobre el duelo es hablar de la respuesta emocional que hay ante una pérdida de un ser significativo, por ejemplo, un familiar.

Algunos adultos piensan erróneamente que los niños no comprenden la situación, por lo que minimizan sus emociones o simplemente dan por hecho que sienten menos dolor, pero en realidad no es así.

Un niño desde muy pequeño puede percibir la ausencia de un familiar, puede experimentar el mismo sufrimiento pero no lo va expresar de la misma forma que un adulto, por eso es importante abordar el tema con el menor y estar atento a su conducta.

Es importante rendirles acompañamiento a los niños en un proceso de duelo, sobre todo cuando se trata de alguien de su núcleo familiar. Además de observar sus manifestaciones de conducta, como serían llanto, tristeza, culpa, agresividad, enojo, aislamiento y bajo rendimiento en la escuela.

En el caso de los adolescentes, estos prefieren expresar el llanto o tristeza en soledad, pero muchas veces tiene que ver con la dinámica familiar, el espacio que se le da para expresar sus emociones. Es importante saber respetar los tiempos y espacios de cada persona, sobre todo si se trata de un niño o adolescente.

La especialista mencionó que se debe tomar en cuenta también que no todos viven su duelo al momento de la pérdida de su familiar, algunos lo viven a mediano o a largo plazo, aparentando que todo está bien en su momento, pero después se desborda en emociones.

Indicó que las personas que quedan a cargo del niño o adolescente luego de una pérdida, es importante que cuiden sus hábitos, identificar y validar primero sus emociones, poder compartirlos de forma sana, decirles que pueden hablar del tema cuando lo deseen y no hacerlo un tema prohibido.

Ellos tienen derechos entre los cuales está el sentir y expresas sus emociones, lo que muchas veces se les quita por el hecho de ser menores y pensar que no sienten de la misma forma, o bien, por prohibir ciertos temas como el de la muerte, pensando que así no lo van resentir.