Juan Carlos Gutiérrez Bonet, director general del Sistema de Apoyos a la Creación y Proyectos Culturales (SACPC), antes Fonca, dio un nuevo plazo para que los trabajadores contratados bajo el esquema de Capítulo 3000, es decir, prestadores de servicio, reciban sus pagos atrasados. El funcionario hizo el compromiso en una reunión que se llevó a cabo por solicitud de los trabajadores, afuera de las oficinas de la institución, que actualmente se encuentran en el Edificio Bicentenario, en el Complejo Cultural Los Pinos.

El miércoles se cumplió el plazo para que los trabajadores recibieran sus pagos atrasados; sin embargo, eso no sucedió. Ante esa situación, el jueves, decidieron redactar y enviar una carta a Alejandra Frausto Guerrero, Secretaría de Cultura federal; Marina Núñez Bespalova, Subsecretaria de Desarrollo Cultural; Omar Monroy, titular de la Unidad de Administración y Finanzas, y a Juan Carlos Gutiérrez Bonet, director del SACPC, para solicitar una reunión “urgente”.

“¿Por qué los pagos no se vieron reflejados en los tiempos que usted mismo estipuló? ¿Cuál es la garantía que en los meses subsecuentes los pagos sean puntuales? ¿En caso de que los pagos no salgan el día de mañana 23 de abril, cuál es la solución que usted propone como titular? Asimismo, instamos a las autoridades de la Secretaría de Cultura a mostrar un poco de humanidad y sensibilidad ante este tipo de contrataciones indignas: retrasos en pagos, sin presentaciones de ley, horarios laborales extendidos y nulo reconocimiento a nuestra labor como agentes y promotores culturales”, cuestionaron los trabajadores en la misiva.

La noche del 22 de abril, luego de haber enviado la carta, los trabajadores fueron notificados tendrían un encuentro con el director. La reunión se llevó a cabo el 23 y ahí, de acuerdo con trabajadores consultados, Gutiérrez Bonet les notificó que para el siguiente miércoles tendrán sus pagos. Más tarde, a través de Twitter, el SACPC confirmó esa versión, pues autoridades de esa institución y los prestadores de servicios “sostuvieron un diálogo donde se garantizó que los pagos de los 88 prestadores de servicios se verán reflejados a más tardar, el miércoles 28 de abril. De esta manera se dio atención a las inquietudes del personal y se refrendó el compromiso que existe con esta parte sustantiva fundamental de la institución”.

Sin embargo, el encuentro duró varios minutos y Gutiérrez Bonet ofreció respuesta a las preguntas que enviaron los trabajadores en la carta.

Explicó que hay inconvenientes en todos los procesos administrativos, pero que no todos dependen de él y que son situaciones que se registran en todas las dependencias. El personal cuestionó al funcionario e incluso, le señalaron que no lo conocían pues no se había presentado desde que asumió el cargo en enero; sin embargo, Gutiérrez Bonet les indicó que la puerta de su oficina siempre ha estado abierta.

Vía correo electrónico, los trabajadores expusieron que su situación no es reciente, pues desde diciembre de 2020 se vieron “forzados” a ser contratados bajo el esquema de contratación Capítulo 3000. “Este esquema es una vieja treta de los gobiernos anteriores para que los trabajadores no tengamos derechos laborales, ni generemos antigüedad. Es un esquema para proveedores, nosotros somos empleados de oficina y todos llevamos años en la institución”, dijeron.

En diciembre pasado, las autoridades, les solicitaron documentos e iniciaron el trámite para su contratación “y todos los meses hemos tenido que mandar más documentos y hacer más trámites por errores y extrema burocracia por parte del área responsable de generar los pagos en la Secretaría de Cultura”.

La molestia de los trabajadores se agravó porque la Secretaría de Cultura “prometió que llegarían los pagos a más tardar en marzo pero cada mes mueven las fechas. Hay que mencionar también que en al principio del trámite habían prometido pagarnos en retroactivo los meses laborados pero después nos dijeron que van a prorratear lo correspondiente a enero y la mitad de febrero a lo largo de los demás pagos del año”.