El rey Carl Gustaf de Suecia se ha pronunciado con una reforma que ha cimbrado al resto de las casas reales del mundo: la desaparición de sus nietos —hijos de los príncipes Carl Philip y Madeleine— de la casa real del país escandinavo y con ello sus títulos de altezas reales para dejarles, únicamente, los nombramientos como duques y duquesas.

Cabe aclarar que la eliminación de sus nombres es solamente como miembros de la casa real, pues seguirán siendo parte de la familia real. “Su majestad el rey ha decidido cambios en la Casa Real. El propósito de estos cambios es aclarar qué personas dentro de la monarquía y qué miembros de la familia harán tareas oficiales como el jefe de estado o relacionadas con el jefe de estado. La decisión de su majestad el rey significa que los hijos del príncipe Carlos Felipe y la princesa Sofía, así como los hijos de la princesa Magdalena y el Christopher O’Neill ya no pertenecen a la Casa Real”, señalan.

“El príncipe Alexander, el príncipe Gabriel, la princesa Leonore, el príncipe Nicolás y la princesa Adrienne siguen siendo miembros de la Familia Real. Por otro lado, ya no ocupan el cargo de Altezas Reales y no se espera que en el futuro asuman los deberes que le corresponden al jefe de Estado. El príncipe Alexander, el príncipe Gabriel, la princesa Leonore, el príncipe Nicolas y la princesa Adrienne también continuarán usando los títulos de duque y duquesa, otorgados por Su majestad el rey”, agregan.

Son varias razones que empujaron al rey de Suecia a tomar esta decisión: una es porque su familia creció demasiado y esto representaría un gasto en exceso para el pueblo.