Enrique Serna ganó el Premio Xavier Villaurrutia
Enrique Serna, ganó el premio gracias a su libro El vendedor de silencio. Cortesía

Enrique Serna recibió con alegría el Premio Xavier Villaurrutia de Escritores para Escritores 2019, que le fue concedido por su novela titulada El vendedor de silencio, porque es un galardón con una larga tradición y se suma a una lista de escritores mexicanos, a varios de los cuales admira, pero también porque le dedicó bastante tiempo a esta novela, tanto en la investigación como en la escritura.

“Fue un proceso que a veces se me dificultó mucho porque solía caer en baches creativos de los que no sabía cómo salir y en esos momentos angustiosos temía que a lo mejor no podía dominar la novela y que me iba a salir un aborto. Luego tuve muchas dudas sobre su valor que solo terminaron cuando comencé a ver la reacción del público y de la crítica”, aseguró el narrador y ensayista en entrevista.

El jurado conformado por Marianne Toussaint, Felipe Garrido y Vicente Quirarte le concedió a Serna el premio por unanimidad y destacó que El vendedor de silencio es una novela picaresca, escrita con pasión y sabiduría, y que “es una importante aportación a la historia y la literatura contemporáneas de México, salida de la pluma (o la laptop) de un autor caracterizado por su implacable ironía y su valiente voluntad estilística, virtudes que lo convierten en uno de los narradores imprescindibles de nuestro tiempo”.

En el Acta, los integrantes del jurado destacaron que en esta novela publicada por Alfaguara, la ficción alterna con la historia, como lo ha hecho el escritor en novelas anteriores. En entrevista desde Cuernavaca, Serna dijo que la novela histórica es un género que le apasiona.

“He incursionado en el género tres veces, y son novelas de distintas épocas; creo que sí hago una suerte de compenetración con la época que retrato, y ese es el desafío interesante para mí como novelista, poderme transportar a esas épocas que no me tocó vivir”, señaló el narrador nacido en la Ciudad de México, en 1959, que ha publicado más de 15 obras, entre novelas, ensayos, cuentos y crónicas.

Serna aseguró que las relaciones entre poder y prensa que explora en El vendedor de silencio permanecen en la actualidad, pero sobre una base más sana porque aunque haya un conflicto entre la prensa y el poder, hay más independencia en el periodismo mexicano, mucho más que la que había en la época de Carlos Denegri, el protagonista de la novela, cuando había una censura informativa muy férrea y era una época donde los más viles eran los más famosos, como decía Scherer de Carlos Denegri, “creo que ahora los periodistas ganan su prestigio gracias a la independencia y a la distancia que mantienen ante el poder”.

Dice que hoy en día hay una pugna entre prensa y poder que nunca hubiera podido existir en tiempos de Carlos Denegri, cuando la prensa estaba amordazada y ahora en cambio la prensa es libre para hacer las críticas que quiera.

“Esa es la diferencia que hay entre una dictadura de partido, como la que había antes en México; con la democracia de hoy, gozamos de esa libertad de expresión gracias a pioneros que lograron abrir espacios de libertad, como Jorge Pinó Sandoval, Julio Scherer, que aparecen en esta novela como antagonista de Carlos Denegri, claro que uno de ellos fue Carlos Monsiváis, sé que en el 68, en el suplemento de La cultura en México, que dirigía en aquel tiempo Fernando Benítez, Monsiváis publicó crónicas muy valientes sobre las manifestaciones que estaban ocurriendo”, agrega.

Serna, quien actualmente trabaja en una colección de cuentos crueles y a quien este año también le fue concedido el Premio Excelencia a las Letras José Emilio Pacheco 2020 por el conjunto de su obra, dice que coincide plenamente con los ideales feministas y lo señala porque en El vendedor de silencio también pone de manifiesto la misoginia y machismo que privaba en la época, en particular en Carlos Denegri, el periodista que retrató en su novela.