Alfredo Ramírez Bedolla, gobernador de Michoacán, señaló que la administración de su antecesor, Silvano Aureoles Conejo, gastó en Michoacán “cifras estratosféricas” en la construcción de al menos siete cuarteles policiales en la entidad.

El gobernador michoacano dijo que el gobierno de Aureoles Conejo gastó más de 5 mil 100 millones de pesos en obras que no rebasan los 50 millones de pesos cada una, como los cuarteles policiales de Huetamo, Apatzingán, Jiquilpan, Zitácuaro, Lázaro Cárdenas y Uruapan.

Ramírez Bedolla reveló que para la construcción de estos cuarteles, el gobierno pasado pagó, por cerca de tres años, arrendamiento y proyectos ejecutivos a la Inmobiliaria DYF S. A. de C. V., sin obra o terreno existente.

Apuntó que la administración de Silvano Aureoles pagó arrendamiento de un terreno y unas obras que no existían a la constructora, para después adquirirlo nuevamente a costos muy elevados, por encima del valor real de la obra y del terreno.

Acusó que las obras en algunos de esos cuarteles incluso no están terminadas, pero sí las casas de gobierno que son lujosos complejos con finos acabados, con blindajes, recámaras y áreas de recreación, que utilizaba Aureoles.

Denunció que la infraestructura del resto de los cuarteles está hecha de plástico, con mala calidad e inconclusa. Ante medios de comunicación, el gobernador morenista expuso que los contratos fueron asignados a esa empresa por adjudicación directa.

Enfatizó que esos contratos contemplaban para cada uno de los complejos, el pago de proyecto ejecutivo, arrendamiento y mantenimiento del inmueble y las instalaciones.