Hay carreras que no se miden por kilómetros, tiempos o medallas. Existen competencias que comienzan antes del amanecer, entre desvelos, mochilas escolares, responsabilidades del hogar y entrenamientos silenciosos cuando la ciudad todavía duerme. Para Ana Laura Zenteno Díaz, la verdadera prueba de resistencia empezó el día que se convirtió en mamá.












