México.- Tras el ataque armado que ocurrió en Teotihuacán, un feminicidio registrado en la Ciudad de México y el asesinato de dos maestras en Michoacán, la Iglesia católica exigió implementar políticas públicas que protejan la vida, a la familia y la salud emocional de sus integrantes.
"Cuando se promueven iniciativas que cuidan la vida desde su inicio hasta su término natural, y que acompañan a la familia en su misión formativa, se favorece la prevención de la violencia, se fortalecen los vínculos y se siembra una cultura del cuidado que alcanza a toda la sociedad", señaló.












