El gobierno de Donald Trump anunció la exclusión de teléfonos inteligentes, computadoras, semiconductores y otros dispositivos electrónicos del nuevo esquema de aranceles, lo que suaviza el impacto en el costo de productos populares para los consumidores estadounidenses. Esta medida, comunicada por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza, representa una reducción significativa en el alcance de los aranceles del 10% anunciados previamente, además de excluir a estos bienes de un arancel adicional del 145% sobre las importaciones provenientes de China.
Aunque Trump ha defendido los aranceles como una herramienta para frenar prácticas comerciales desleales por parte de China, esta flexibilización busca evitar una afectación directa al consumidor final. El presidente estadounidense también ha vinculado las medidas económicas con la lucha contra el tráfico de fentanilo, señalando la supuesta responsabilidad de China en las cadenas de suministro de esta sustancia, que ha causado cientos de miles de muertes por sobredosis en el país en las últimas décadas.












