2020, un año decisivo para el mundo

2020, un año decisivo para el mundo

Este año ha sido denominado por organizaciones ambientalistas del planeta como un año decisivo, en el cual los países del mundo deben adoptar decisiones políticas clave sobre la acción climática, el desarrollo sostenible y la conservación de la biodiversidad.

En medio de este mensaje, la Hora del Planeta, un movimiento mundial que se realiza cada sábado de la cuarta semana de marzo, en el cual no se utilice luz eléctrica por una hora, resulta ser un buen ejemplo de concientización por las afectaciones ya visibles del cambio climático.

El Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), organización que inició dicha actividad en Sidney en 2007, comenta que se necesitan tomar decisiones, ya que de no ser así se afectará a la salud de nuestro planeta y al futuro en las próximas décadas.

“Es el momento de actuar y pedir a los líderes políticos un compromiso internacional para detener y revertir la pérdida de biodiversidad a través de un Nuevo Acuerdo para la Naturaleza y las Personas, que reconozca el vínculo fundamental entre la naturaleza, el clima y las personas”, fue el mensaje de este año del WWF.

Este 2020, la Hora del Planeta fue realizado en más de siete mil ciudades y poblaciones en más de 162 países.

Chiapas

Juan Carlos Franco, ambientalista e integrante de Cecropia, comentó que en nuestro estado se debería intensificar la recuperación de los ecosistemas lo más pronto posible, ya que en una realidad cercana, el acceso al agua será clave para las comunidades más alejadas y las grandes ciudades.

“Es un momento para la sociedad del mundo y Chiapas, para reflexionar el impacto que tenemos en nuestras acciones como el consumo de electricidad y la huella de carbono, la forma en que compramos, como vivimos. Es un llamado a la acción colectiva”, destacó Franco.

Por último, hizo una reflexión al decir que las acciones que se hacen ahora para disminuir la curva de casos por Covid-19 o coronavirus, deben ser equiparables para bajar la curva de emisiones de carbono a través de actividades diarias.

Más que un símbolo

La Hora del Planeta nació en Sidney en 2007 como un gesto simbólico para llamar la atención sobre el problema del cambio climático, un sencillo gesto que consiste en apagar las luces de hogares, negocios, edificios y monumentos durante una hora.

Una acción que con los años se convirtió en un movimiento mundial, del que ya forman parte miles de ciudades de 188 países, que en pasadas ediciones apagaron más de 17.000 monumentos y edificios emblemáticos.

La Hora del Planeta une a ciudadanos, empresas, ayuntamientos e instituciones para luchar contra el cambio climático y la pérdida de biodiversidad.

El mensaje de WWF en este año fue mencionar que la humanidad depende de la naturaleza para vivir, es el sistema de soporte vital del planeta y brinda todo lo que necesitamos, desde el aire que respiramos hasta el agua que bebemos y los alimentos que comemos.

“En el actual contexto de emergencia planetaria, con la crisis climática y la acelerada pérdida de biodiversidad, se hace aún más necesaria la llamada a la acción urgente por parte de gobiernos, empresas y ciudadanos”, mencionaron.

Tan solo un año después de Sindey, la Hora del Planeta alcanzó cerca de 50 millones de personas en más de 400 ciudades, entre las que se sumaron Chicago, Nueva York, Seattle, Toronto, Roma, Tel Aviv y Estocolmo, entre otras.

Para el año 2009, el movimiento tocó más de cuatro mil ciudades en 88 países, entre las que se incluyó la Ciudad de México, en donde se decidió apagar la columna del Ángel de la Independencia y las luces de los edificios que rodean el Zócalo.

Miles de monumentos más a nivel mundial se unieron a la iniciativa, entre los que encuentran las Pirámides de Egipto, la Torre Eiffel de París, el Coliseo de Roma y el Partenón de Atenas, las Cataratas Victoria en Zimbabwe y Times Square en Nueva York.

Hoy es la más grande celebración por la naturaleza, sumando a más de 180 países en el mundo.

La naturaleza importa

Durante los últimos 50 años, la naturaleza ha bajado su ritmo de producción, ya que no solo proporciona alimento, agua y aire limpio, sino que también es un aliado clave para combatir el cambio climático.

Las organizaciones que dirigen año con año esta actividad comentaron que en el 2020, se tomarán decisiones políticas claves que definirán la acción climática, el desarrollo sostenible y buscaran revertir la pérdida de la naturaleza.

Este año se realizarán tres importantes hitos: el reporte del avance de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, la redefinición de las metas del Convenio sobre la Diversidad Biológica y la puesta en marcha de los Compromisos Climáticos (NDCs, por sus siglas en inglés).