El objetivo es superar expectativas con trabajos de concientización entre las personas que presentan problemas de alcoholismo, tomando en consideración que “los daños que causa el alcoholismo en la familia” son en muchas ocasiones irreversibles.
Por ello, el mayor esfuerzo se basa en trabajar de manera coordinada con las familias de quienes padecen esta enfermedad. Lo anterior se desprende de las actividades y conferencias que durante la Semana de Unidad realizaron los integrantes del Grupo Tseltal de Alcohólicos Anónimos.
En la jornada, que concluyó este fin de semana, la participación de uno de los máximos exponentes de temas relacionados con problemas de adicciones en toda la entidad, Julio César Cortez Manjarrez, cautivó con su ponencia a todos los presentes.
Restauración
El grupo de Alcohólicos Anónimos que cuenta con mayor antigüedad, después del primer grupo que se denominó 24 de Junio, durante toda una semana retomó temas como Liderazgo, Necesidad vital, Crisis económica o crisis de conciencia, así como Perdón y restauración de la familia, Trabajando los resentimientos y Por qué se cierran los grupos.
Durante toda la jornada han participado familiares de quienes hoy han retomado en la totalidad o en parte el camino de lo que llaman la salvación del problema de la adicción al alcohol y que durante muchos años han superado el problema, con la convicción de seguir por el mismo sendero que ahora les ha permitido recobrar parte de la esencia familiar y la unidad social.
La sesión pública de información sirvió para la entrega simbólica del pastel a los integrantes de Alcohólicos Anónimos que en esta ocasión celebraron 30 años de haber iniciado actividades en favor de la sociedad en general y en concreto, buscando la recuperación de todas las personas que enfrentan la enfermedad de alcoholismo que no respeta edad, sexo o condición social.











