El 20 de julio de 1981, el decreto presidencial convirtió una parte de Palenque en Área Natural Protegida, a 45 años de aquella fecha sigue siendo un pulmón verde y un museo al aire libre.
Para celebrar este aniversario, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) organizó una conferencia en el Auditorio del Museo de Sitio de Palenque "Alberto Ruz Lhuillier".
Se llamó "Simbolismo y ritualidad de los dioses incensarios de Palenque" y fue impartida por las investigadoras del INAH, Martha Cuevas García y Ángela Ejarque Gallardo.
De acuerdo con la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), en las mil 772 hectáreas vive el 42 % de las especies de murciélagos que hay en todo México.
El parque es el hogar de animales que están en riesgo de desaparecer, como el mono saraguato, pericos, loros y la guacamaya roja. También protege árboles como el amargoso, el guayacán y el jobo.
Selva y civilización
La selva resguarda las huellas de una civilización. Los mayas vivieron ahí casi 800 años, en donde dominaba el agua de ríos. Establecieron el sistema milpero con maíz y chile, y practicaban la pesca en agua dulce con sofisticación.
La élite maya de Palenque construyó templos imponentes y tal es la importancia del sitio arqueológico, que forma parte del Patrimonio de la Humanidad de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) desde 1987.












