60 % de las mujeres siguen encarceladas injustamente

Violencias desde el empobrecimiento, la desigualdad en la posibilidad de acceso a la educación, discriminación, racismo, la violencia y maltrato en la pareja, en las instituciones, para seguir con una detención violenta, es el 60 por ciento de delitos que no cometieron, dijo Patricia Aracil, de Colectiva Cereza.

Durante el conversatorio “La rabia no basta, queremos justicia”, explicó que el 30 por ciento de las mujeres también fueron involucradas por la fuerza, derivado de una presión económica o por violencia física y psicológica.

“Las coloca en un estado físico y emocional de miedo insuperable que les imposibilita escapar de esa situación, porque además son ellas y sus hijas e hijos. Muchas veces en la fiscalía también sucede para obligarlas a firmar declaraciones autoinculpatorias”.

Cinco años sin liberar 

La Mesa de Reconciliación (MR) lleva cinco años sin liberar a una sola mujer en Chiapas y, de acuerdo a Patricia Aracil, presenta datos confusos donde incluyen cambios de medida cautelar, sentencias absolutorias, libertades por juicio abreviado, que corresponden al ejercicio jurídico de su defensa, no a libertades humanitarias.

“Sin embargo, libera a violadores y feminicidas de niñas y mujeres, como la ‘liberación humanitaria’ de Alfredo Morales, quien cumplía sentencia por violación y que fue liberado 15 días antes del brutal feminicidio de la niña Jarid, en Faja de Oro, Cacahoatán”.

Es decir, la Mesa de Reconciliación le dio libertad “antes de tiempo a un sujeto de estas características, que ya había estado en prisión varias veces por abuso sexual”.

La Colectiva Cereza confirma la demanda de las colectivas y grupos feministas de que los jueces siguen juzgando con falta de perspectiva de género, interculturalidad y de derechos humanos, siguen dando sentencias condenatorias “por norma” en primera instancia.

“Exigimos que la Mesa de Reconciliación revise causas de mujeres y dé libertades reales; que se investigue y se juzgue con perspectiva de género, interculturalidad y derechos humanos. Exigimos que se combata la corrupción y la impunidad en la Fiscalía General del Estado, así como la fabricación de delitos y actos de tortura contra las mujeres”.

La Colectiva Cereza también alzó la voz para urgir un cambio en el sistema de justicia hacia los derechos humanos de las mujeres, las niñas y los pueblos originarios, pues reiteró que la independencia judicial es fundamental para el acceso a la justicia en Chiapas, debe eliminarse la “norma” de sentencia condenatoria, contraria al derecho a la justicia, a la verdad y a la libertad.