Aproximadamente el 35 % de los hogares chiapanecos no recibe agua potable diariamente, y más del 60 % de las comunidades rurales dependen de fuentes con contaminación, destacó una investigación de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Se trata del documento “Retos y oportunidades para la seguridad hídrica en el sureste de México: Chiapas, Tabasco y Veracruz”, elaborado por el Centro Regional de Seguridad Hídrica bajo los auspicios de la Unesco, la Red del Agua UNAM y el Consejo Consultivo del Agua.
En esta se detalla que la situación de contaminación contribuye a la prevalencia de enfermedades gastrointestinales, sobre todo en la población infantil de zonas rurales, donde se calcula que alcanza hasta el 50 % de las comunidades.
En el documento se estima que el 70 % de los ríos y nueve de los 63 lagos del estado presentan algún grado de contaminación.
El modelo agrícola intensivo ha generado residuos de agroquímicos en más del 50 por ciento de las fuentes hídricas superficiales. En la región del Soconusco, el uso excesivo de pesticidas ha afectado la biodiversidad de los ríos, impactando a comunidades pesqueras.
La Comisión Nacional Forestal señala que alrededor del 40 por ciento del territorio estatal presenta niveles críticos de erosión, lo que reduce la productividad agrícola y afecta la recarga de los acuíferos.
En municipios como Ocosingo y Las Margaritas, la pérdida de suelo fértil ha disminuido la capacidad de infiltración del agua, exacerbando los impactos de las sequías.












