8 de cada 10 adultos mayores sin protección social

A pesar de la edad, muchos tienen que seguir trabajando para su sustento. Ramón García / CP
A pesar de la edad, muchos tienen que seguir trabajando para su sustento. Ramón García / CP

Tener de 60 a 65 años no es garantía para que los adultos mayores consigan jubilación o pensión, en Chiapas, miles no tienen ese privilegio ni suficientes ahorros para vivir con tranquilidad y, en la gran mayoría hay necesidad de seguir trabajando para obtener recursos para su manutención y la de algunos de sus seres queridos.

De acuerdo con datos del Observatorio de Salarios de la Universidad Iberoamericana, 8 de cada 10 adultos mayores en Chiapas carecen de fondo de retiro o jubilación, lo que los obliga a continuar en actividades agrícolas, de comercio o en empleos que apenas cubren sus necesidades básicas.

En el censo 2020, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) contabilizó en Tapachula 25 mil 575 personas de 65 años y más, equivalentes al 7.2 por ciento de la población municipal.

Detrás de las cifras, hay rostros, manos cansadas y vidas enteras construidas a fuerza de trabajo, personas que comenzaron a laborar desde jóvenes y que, después de décadas, todavía tienen que salir a buscar el sustento diario.

Realidad

Pero el dato demográfico apenas abre la puerta a una realidad mucho más profunda: ¿cuántos de ellos cuentan con una pensión suficiente y cuántos tienen que continuar trabajando?.

“Tapachula no es la excepción, una vida de trabajo no garantiza un retiro digno, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el 70 ciento de la población económicamente activa se emplea en la informalidad, y esa cifra hoy se traduce en adultos mayores que llegan a los 60 y 65 años sin poder jubilarse”, afirmó el contador público y director de AfJ Consultores, Fidel Moreno de los Santos.

La informalidad y el trabajo de campo incumplen con el primer requisito para acceder a una jubilación, la cual es haber tenido una relación laboral con un patrón que lo haya registrado ante el IMSS, comprobándose con el Número de Seguridad Social y en ese sentido, señala que muchas veces el trabajador carece de conocimiento.